Los primeros habitantes de Gebas eligieron estas tierras por su fertilidad y frescor. Con la sencillez que siempre les caracterizó, hace más de 150 años levantaron aquí una humilde casa, ésta que ahora le acoge. Su gran salón con piedra vista con una coqueta chimenea de leña, su espaciosa cocina, sus dos baños completos, los tres amplios dormitorios con un total de 6 plazas (más otras camas supletorias en habitación independiente), unidas al fresco porche y a un patio propio, la convierten en el lugar ideal para pasar desde un simple fin de semana hasta tus mejores vacaciones en compañía de tu familia o de tus amigos.